Una vez que hemos preparado el bizcocho y el relleno estamos preparados para empezar a montar nuestra tarta.
El primer paso consite en dividir el bizcocho en dos partes iguales.
Puesto que los bizcochos empleados en tartas fondant deben ser bastante consistentes para así soportar el peso de la decoración, se recomienda bañarlos con un sirope o almíbar que lo hagan más jugoso. En mi caso, opté por preparar un ALMÍBAR DE FRAMBUESA. Ésta es la receta:
- 100 g de mermelada de frambuesa
- 2 cucharaditas de licos de frambuesa o de fresa (opcional)
1. Bate la mermelada con 100 ml de agua hirviendo hasta que quede una mezcla suave.
2. Cuela la mezcla para eliminar todos los grumos y añade el licor, si lo utilizas. En mi caso, yo no lo usé.
3. Déjalo enfriar.
A la hora de rociar los bizcochos con el almíbar, pínchadlos primero ligeramente con un tenedor o con un palillo ya que ésto facilitará la absorción. Después, mojad un pincel de cocina en la mezcla y pasadlo repetidas veces sobre la superficie del bizcocho. Si lo preferís, lo podéis hacer directamente con una cuchara.
Cuando consideréis que el bizcocho está suficientemente empapado podéis empezar a colocar el relleno o aplicar previamente una capa de mermelada, chocolate, dulce de leche,...., o lo que prefiráis. En mi caso, cubrí el bizcocho inferior con una capa de mermelada de frambuesa de "La Vieja Fábrica". Puesto que ésta tenía muchas pepitas lo que hice para eliminarlas fue calentar la mermelada en un cazo y cuando ésta alcanzó un estado más o menos líquido, la colé.
Éste fue el resultado tras extenderla sobre el bizcocho:
A continuación, y para dar un toque fresco y un tanto ácido a la tarta, coloqué sobre la mermelada una capa de fresas naturales laminadas.
Y ahora sí, llegó el momento de colocar el relleno. Puesto que la crema a utilizar no es excesivamente densa es muy probable que al colocar sobre ella el segundo bizcocho ésta acabe saliéndose por los lados como consecuencia del peso. Para evitar que esto ocurra la técnica que yo empleo es la de crear una especie de muro o dique de contención en el perímetro del bizcocho inferior. Y la pregunta del millón es...: ¿con qué hago ese muro de contención? ¡Pues muy sencillo! ¡Con nuestro buttercream de frambuesa y una manga pastelera! Gracias a su consistencia y densidad el buttercream es ideal para desempeñar esta labor, y podréis estar tranquilos porque con ello garantizáis que el relleno no acabará saliendo por uno de los laterales y destrozando vuestra tarta.
Como yo había preparado mi buttercream el día anterior y la conservé en la nevera, fue necesario volver a batirla antes de utilizarla.
Como véis en la imagen, tras formar el muro de contención podéis extender directamente la crema mascarpone de frambuesa sobre la tarta ayudándoos de una espátula.
El siguiente paso es colocar sobre el relleno la parte superior del bizcocho. Una vez montado el pastel, lo que se debe hacer en este tipo de tartas es cubrirlo con una capa de ganache de chocolate o de buttercream, o de ambas, para que el fondant se adhiera totalmente al volumen de la tarta.
Como yo disponía de una cantidad suficiente de buttercream me decanté por la tercera opción, es decir, aplicar una primera capa de buttercream y una segunda de ganache de chocolate.
Para aquellos que no lo sepáis, tras aplicar la capa de buttercream el pastel se debe introducir en el frigorífico para que la mezcla endurezca. Mientras, podéis aprovechar para ir preparando la ganache. Yo opté por elaborar una GANACHE DE CHOCOLATE Y FRAMBUESA:
- 400 g de chocolate troceado finamente
- 200 ml de nata
- 1 cucharada sopera de glucosa líquida o miel
- 1 cucharadita de esencia natural de frambuesa
1. Calienta la nata en una cacerola hasta que empiece a hervir.
2. Retírala del fuego e introduce los trozos de chocolate, la miel o glucosa y la esencia de frambuesa. Remuévelo todo suavemente con una cuchara de madera hasta que la ganache tenga una apariencia tersa.
2. Retírala del fuego e introduce los trozos de chocolate, la miel o glucosa y la esencia de frambuesa. Remuévelo todo suavemente con una cuchara de madera hasta que la ganache tenga una apariencia tersa.
No utilices una batidora eléctrica, ya que crearás demasiadas burbujas de aire en la ganache.
3. Déjala enfriar.
Ahora sí, llegó el momento de cubrir la tarta con la ganache de chocolate. Ayúdate de una espátula para extender la mezcla en los laterales y en la parte superior e intenta que el acabado sea lo más perfecto posible.
Mételo en la nevera y déjalo asentar, a ser posible, durante una noche. Si no, congélalo 10 minutos como máximo.
Transcurrido ese tiempo, la ganache habrá endurecido y el pastel estará preparado para recibir la capa de fondant de cobertura y las figuras que hayas modelado.
Como no quiero aburriros más, en una entrada futura os contaré el secreto para lograr un acabo liso y perfecto en vuestra ganache y os explicaré cómo cubrir con pasta de azúcar un bizcocho circular y otro cuadrado.
Os dejo con unas imágenes del resultado final de mi tarta de chocolate y frambuesa. Estaba realmente buena y a mi sobrina le encantó el diseño. ¡Espero que a vosotros también os guste!
Besos,
Yolanda
Yolanda





Hola Yolanda! El relleno se ve delicioso ... uuum! Los rellenos con el calor ke ya va haciendo en Sevilla es mi quebradero de cabeza. La tarta te quedó preciosa.,..el modelado de blancanieves perfecto... A ver si nos deleitas con un paso a paso de como modelas los personajes Disney tan exactos parece de plástico;-)yo quiero aprender todooo jejeje. Aprovechó para felicitarte por tu premío de la tarta de Alicia... Cuando la vi expuesta sabía que era la ganadora... Sencillamente impresionante!! :-)un saludo
ResponderEliminarHola Yolanda!!
ResponderEliminarWooaw tu tarta es impresionante, que artista.
La semana que viene tengo pensado hacer una tarta y quería rellenarla con una crema y mascarpone y mermelada y no encontré ninguna receta que me gustase hasta que llegue aquí te quería preguntar si la frambuesa en pasta se puede sustituir por mermelada porque yo no tengo frambuesa en pasta ni aroma.