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martes, 16 de abril de 2013

PASTEL HUMMINGBIRD

¡He vuelto! Después de varios días desaparecida por fin tengo un rato para escribir. Mañana me voy de viaje y no estaré en Sevilla durante una semana así que, para que no se me acumule el trabajo, he estado modelando algunas de los elementos que aparecerán en la tarta que he diseñado para el concurso del 5 de mayo.

Hoy vamos a preparar la tarta que hice para el cumpleaños de mi marido: el pastel Hummnigbird. 

















Hace ya cerca de nueve meses que nos casamos ¡Cómo pasa el tiempo! La verdad es que después de 12 años juntos ya  tocaba o casarnos o vivir juntos.... :)




El día de la boda fue súper divertido y emotivo y estuvo cargado de millones de detalles, y todo gracias a nuestras familias y en especial a mi hermana gemela María José, que removió cielo y tierra para que ese día fuese súper especial e inolvidable y desde luego, lo consiguió.

Además, aparte de otros 2000 millones de cosas, nos hizo un pedazo de regalo impresionante: una luna de miel de 17 días, 11 recorriendo la costa oeste de EEUU y 6 de relax en un hotel resort & spa en Porto Santo (Madeira) ¡Ahí es nada!!¡Gracias María José, eres la mejor!!

El Strip (Las Vegas)
El Cañón del Colorado
San Francisco
Santa Mónica (LA)
Universal Studios Hollywood
Porto Santo (Madeira)
Bueno, ahora que os he puesto al día vamos con la receta. 

Este pastel es una de las creaciones estrella de la famosa pastelería Hummingbird, en Londres. Su sabor es muy singular y no tiene nada que ver con la repostería tradicional española. Los ingredientes que necesitáis son:


Para el BIZCOCHO:





  • 300 g de azúcar blanquilla
  • 3 huevos
  • 300 ml de aceite de girasol
  • 270 g de plátanos pelados, aplastados
  • 1 cucharadita de canela molida y un poco más para decorar
  • 300 g de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • Media cucharadita de sal
  • Extracto de vainilla  
  • 100 g de piña enlatada, en trozos pequeños
  • 100 g de nueces, sin cáscara y picadas

Si disponemos de tres moldes de 20 cm de diámetro hornearemos las tres capas del bizcocho de una vez. Si por el contrario sólo contamos con un molde, deberemos hornear 1/3 de la masa cada vez.
 
Precalentamos el horno a 170 ºC y forramos el/los molde/s con papel sulfurizado.

Ponemos el azúcar, los huevos, el aceite, el plátano aplastado y la canela en un bol y batimos utilizando una batidora con varillas hasta que los ingredientes estén bien integrados. 

 
Añadimos poco a poco la harina, el bicarbonato, la sal, y un chorrito de extracto de vainilla y continuamos batiendo.

A continuación añadimos las nueces y la piña troceada y mezclamos hasta que se hayan distribuido bien por toda la masa.














Vertemos la masa en los tres moldes y alisamos con una paleta la superficie.


Horneamos durante 20-25 minutos. 



Una vez fuera del horno los dejamos enfriar ligeramente dentro del molde antes de colocarnos sobre una rejilla metálica.


Para el GLASEADO DE QUESO CREMA:



  •  600 g de azúcar glas tamizado
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 g de queso crema frío (yo uso queso philadelphia)

Batimos el azúcar glas y la mantequilla con una batidora con varillas, a velocidad baja.







Cuando estén bien mezclados añadimos el queso crema de una sola vez y continuamos batiendo hasta que quede completamente integrado en la mezcla.



Subimos la velocidad a media alta y proseguimos el batido durante al menos 5 minutos, hasta que el glaseado esté ligero y esponjoso.

  MONTAJE del pastel:

Una vez que los tres bizcochos están fríos y la crema preparada podemos proceder al montaje de nuestro pastel.

Para ello, empezamos poniendo el primero de nuestros bizcochos sobre un plato adecuado o base para pasteles y sobre él extendemos aproximadamente un cuarto del glaseado de queso crema.

Colocamos encima otro bizcocho y extendemos otro cuarto del glaseado.

Puesto que el pastel resultante iba a tener una altura considerable, decidí desechar el tercer bizcocho, con lo cual monté un pastel de dos capas. Si vosotros preferís seguir la receta original únicamente debéis repetir la operación anterior y sobre el glaseado colocar la tercera y última capa de bizcocho. 

Cubrimos tanto la superficie del pastel como los lados con el glaseado restante.

Decoramos con nueces y espolvoreamos con un poco de canela. 
Conservamos en el frigorífico.


Si os decidís a probarlo ya me contaréis qué os parece. Yo me despido por el momento, aunque en cuanto tenga un rato intentaré escribir otra receta. Ahora vuelvo a modelar.

¡Besos!

Yolanda

martes, 26 de marzo de 2013

RED VELVET CUPCAKES CON FROSTING DE QUESO

Qué retraso llevo estos días...... Disculpad que os escriba a las mil pero pasé la mañana modelando hasta que acabé la última figura de pasta de azúcar que tenía entre manos. No es porque la haya hecho yo, ehhhh, pero ha quetado requetechula y hacerla me ha llevado muy poco tiempo, tan sólo un día y medio. Pronto os enseñaré unas fotos para que veáis qué maravillas se pueden hacer con paciencia, creatividad y un poco de maña. 

Por la tarde me fui corriendo a comprar fondant de cobertura para la tarta que el sábado prepararé para el cumpleaños de mi madre y como la tienda me pilla un poco lejos (a 15 km aproximadamente), y me he entretenido haciando otras paradas por el camino, al final he tardado unas cuantas horas en volver. El caso es que ya que me fui de ruta "reposteril" aproveché y compré algo más que fondant.... ¡Mirad todo lo que me he traído a casa!

Madre mía, ¡¡qué de cosas voy a preparar con todo esto!!

Bien, pues ahora que por fin estoy sentada frente al ordenador os voy a presentar una deliciosa receta que supuso mi incursión en el mundo de los cupcakes y que está de muerte: los cupcakes de terciopelo rojo o Red Velvet. Por lo que he podido ver en algunas páginas web y libros se tiende a asociarlos con el día de San Valentín....., imagino que como consecuencia de su color rojo y del simbolismo de este color, tan relacionado siempre con la idea de amor. ¡Pues no! ¿Quién dijo que sólo hay que celebrar el amor un día al año y encima no acordarse mucho más a menudo de preparar estas delicias culinarias? Yo no, desde luego.... Así, con mi humilde reinvindicación atrasada del 14 de febrero os animo a que viváis y celebréis el amor todos y cada uno de los días del año y para daros un empujoncito aquí os dejo la receta de los red velvet. La encontraréis parecida en el libro Las recetas de la pastelería Hummingbird. 
¡A disfrutarla!


Ingredientes para 12 cupcakes:
























  • 60 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de cacaco en polvo sin azúcar
  • 1/2 cucharadita de colorante rojo en pasta o gel
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 120 ml de buttermilk (En España es sumamente complicado encontrarla, salvo en tiendas especializadas. Para los que no tenemos una a mano, podemos preparala de forma casera. Es tan sencillo como a 120 ml de leche añadir una cucharada sopera de jugo de limón o vinagre blanco y esperar, en función del tiempo del que dispongamos, entre 5 y 15 minutos. Transcurrido ese tiempo ya tendremos nuestra leche cortada lista para usarla en lugar del buttermilk)
  • 150 g de harina
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharatia y media de vinagre de vino blanco

 Precalentamos el horno a 170 ºC.

En dos cuencos independientes tamizamos la harina y el cacao en polvo.
Colocamos la mantequilla ablandada y el azúcar en un bol y batimos a velocidad media hasta que la mezcla parezca esponjosa y ligera. 
A contuación añadimos el huevo y batimos a velocidad máxima hasta que éste se integre bien en la masa.





















Mezclamos el cacao en polvo tamizado y el extracto de vainilla hasta obtener una espesa espesa y oscura. 
Le añadimos la mezcla de mantequilla y batimos con energía hasta que la masa sea homogénea.
Ahora bajamos la velocidad de la batidora y vertemos la mitad del buttermilk. Cuando éste esté bien incorporado añadimos la mitad de la harina y mezclamos bien. Repetimos este proceso hasta acabar con la harina y el buttermilk y aumentamos la velocidad de la batidora.
A continuación bajamos la velocidad, añadimos la sal y seguimos mezclando.






















Justo ahora estamos preparados para añadir el colorante rojo que permitirá que el adjetivo "RED" acompañe a nuestros cupcakes. La cantidad que os he dado es meramenre orientativa, pues ésta podrá variar en función de la intensidad que queráis conseguir. Puesto que en este punto la masa ya es homogénea y consistente, es un buen momento para ajustar la cantidad de colorante en función de vuestros deseos. 









































Por último, en una tacita, mezclamos el vinagre con el bicarbonato de soda. Cuando comiencea burbujear es el momento de añadirlo a la mezcla.
Batimos hasta que todo esté bien mezclado, subimos la velocidad y batimos dos minutos más. 
























Repartimos la mezcla entre los moldes y horneamos durante 20-25 minutos aproximadamente o hasta que al introducir un palillo éste salga limpio. 






















Los sacamos del horno y los dejamos enfriar ligeramente en el molde antes de colocarlos sobre una rejilla.




FROSTING DE CREMA DE QUESO

Necesitáis:
  • 125 g de queso crema frío tipo Phlipadelphia
  • 25 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 25 g de Crisco (se trata de una manteca vegetal que tiene un 50% menos de grasas saturadas que la mantequilla. Se puede utilizar sustituyendo hasta la mitad de la mantequilla. Yo lo he utilizado para darle estabilidad y consistencia a la mezcla. Podéis encontrala en tiendas especializadas)
  •  300 g de azúcar glas




Batimos el azúcar glas, la mantequilla y el Crisco con la batidora provista de varillas a velocidad media baja.

Cuando estén bien mezclamos incorporamos el queso crema de una sola vez y batimos unos minutos hasta que esté blanco y esponjoso pero sin excederse para evitar que la preparación se ablande demasiado y pierda su consistencia.





















Coge tu manga y decora al gusto.





 ¡Hasta mañana! Y.... LOVE

Yolanda