Tal y como prometí hace ya bastante tiempo hoy vamos a preparar unos deliciosos croissants al más puro estilo francés. No sé si alguno de vosotros ha tenido oportunidad de viajar a Francia y degustar todas sus exquisiteces pero lo cierto es que su gastronomía en general y su repostería en particular son una maravilla.
| Ñam, ñam....crêpes!!!! |
Hace siete años, con motivo de una beca erasmus, tuve la ocasión de vivir en el sur Francia, más exactamente en la ciudad de Toulouse, también conocida la ville rose por sus ladrillos color rosa.
Durante diez meses estudié en la École d'architecture de Toulouse y no lo hice sola, sino que estuve acompañada de mi gran amiga Pilar. Pili y yo nos conocimos el primer día de carrera, aquí en Sevilla, y desde entonces no nos hemos vuelto a separar.
| Con Pili (izda) y Sini (dcha), nuestra compañera finlandesa de piso, en nuestra fiesta de despedida |
Bueno, ahora ella está un poco lejos pues hace dos años se marchó a Burdeos como becaria en un estudio de arquitectura y finalmente se quedó allí. Desgraciadamente las cosas en España no están como para volver. Sin embargo, continuamos hablando por teléfono casi todos los días. :)
La experiencia erasmus fue inolvidable y más allá del pensamiento general, tuvimos que estudiar mucho. Vamos, que en Toulouse me pegué mis largas noches sin dormir dibujando igual que me las pegaba en Sevilla. Pero bueno, aparte de ese detalle, lo pasé genial y me quedo con todas las anécdotas, los buenos momentos y la gente tan divertida y peculiar que conocimos allí. Sin duda, volvería 7 años atrás, jeje.
La experiencia erasmus vino acompañada de viajes a muchas otras ciudades francesas llenas de encanto. Sin duda, os animo a viajar a ese país que tenemos tan cerquita y a probar las especialidades de sus distintas regiones. ¡Merece la pena!
Y dicho esto, vamos a empezar con nuestros croissants. Para elaborarlos me basé en la receta del chef francés Pierrick Challamel. Os dejo el vídeo aquí:
Y dicho esto, vamos a empezar con nuestros croissants. Para elaborarlos me basé en la receta del chef francés Pierrick Challamel. Os dejo el vídeo aquí:
Ingredientes para unos 14 croissants:
- Para la masa
- 500 g de harina
- 10 g de levadura fresca
- 10 g de sal fina
- 70 g de azúcar
- 240 g de agua o leche
- 200 g de mantequilla
Diluímos la levadura en un poco de agua templada.
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| Antes |
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| Después |
En un bol comenzamos a mezclar los ingredientes. Primero añadimos la harina tamizada.
Hacemos un hueco en el centro e incorporamos la sal, el azúcar, el agua (o leche), la mantequilla y la levadura diluída.
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| 10 g de sal |
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| 70 g de azúcar |
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| Levadura diluída |
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| 50 g de mantequilla |
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| 240 agua o leche |
Amasamos durante al menos 15 minutos hasta que la masa haya adquirido elasticidad y todos los ingredientes estén bien integrados.
Hacemos una bola con la masa. La superficie debe quedar lo más lisa posible.
Con un cuchillo afilado hacemos dos cortes limpios en forma de cruz. Esto va a activar la fermentación.
Transcurrido ese tiempo la masa habrá doblado su volumen. La colocamos sobre la mesa enharinada y ayudándonos del rodillo comenzamos a estirarla.
Colocamos la masa entre dos láminas de papel sulfurizado y la introducimos en el frigorífico o en el congelador.
Mientras tanto, vamos a preparar la mantequilla que necesitaremos para el empaste. Para ello, la sacamos de la nevera y la colocamos sobre la mesa de trabajo, donde la golpearemos ligeramente con nuestro rodillo dejándola algo aplanada.
A la hora de amasar la mantequilla, y para que ésta quede del tamaño deseado, os aconsejo seguir el siguiente método:
1. Tomamos una lámina de papel sulfurizado y doblamos el lado derecho.
3. Doblamos los lados superior e inferior.
4. Una vez que hemos definido el tamaño que nuestro bloque de mantequilla tendrá tras el amasado, lo colocamos en el interior de nuestra lámina de papel, la cerramos y comenzamos a amasar.
Ha llegado el momento de preparar el empaste. Para ello lo primero que haremos será sacar la masa de la nevera y colocarla sobre la mesa enharinada.
Colocamos sobre ella el bloque de mantequilla.
Cerramos las alas de la masa sobre la mantequilla evitando que se sobrepongan la una sobre la otra.
Con la ayuda del rodillo le damos unos golpes secos.
Giramos la masa 90º y comenzamos a amasar de arriba a abajo.
Como he dicho antes, volvemos a doblar, pero esta vez un ala sobre el otro.
Golpeamos ligeramente con el rodillo e introducimos la masa en el frigo durante 5 minutos.
Transcurrido ese tiempo, comenzamos a amasar de arriba a abajo de forma regular. Una vez hecho, le damos la vuelta y amasamos ahora la que antes era la cara inferior.
Doblamos el ala inferior y el superior hasta la mitad.
Volvemos a doblar, pero esta vez un extremo sobre el otro.
Le damos unos golpes con el rodillo para asentarlo y lo introducimos de nuevo 5 minutos en la nevera.
Pasados esos minutos, lo sacamos del frigorífico y volvemos a amasar. Si es necesario, espolvoreamos la superficie de la masa con una poco de harina, pero sin excedernos.
Como veremos, la masa es ahora mucho más elástica.
Como veremos, la masa es ahora mucho más elástica.
Con un cuchillo bien afilado dividimos la masa en dos y a continuación conmenzamos a cortar triángulos tal y como véis en la imagen.
Desechamos los extremos debido a su forma irregular.
Nuestros croissants están ahora listos para ser enrollados. Si queremos que éstos estén rellenos de chocolate es el momento de colocar en el centro de cada triángulo una bolita de nutella. En mi caso, hice mitad y mitad.
A la hora de enrollar los croissants es recomendable hacer un pequeño corte en el lado sobre el cual vamos a hacer girar la masa y estirar ligeramente el extremo opuesto.
Comenzamos a enrollar.
Dejamos la punta del croissant hacia abajo para evitar que al hornear se abran y giramos los extremos hacia delante.
Si vais a hornear los croissants inmediatamente, ponemos una hoja de papel sulfurizado sobre la bandeja de horno y colocamos nuestros croissants, dejándolos reposar durante al menos 20-30 minutos para que doblen su volumen. Dejaremos suficiente espacio entre ellos para que no se peguen.
Sin embargo, yo recomiendo preparar los croissants el día anterior a su degustación. En tal caso, los colocamos en una bandeja y los introducimos en el congelador.
Por la noche, los sacamos y los colocamos suficientemente separados en la bandeja de horno, sobre la que previamente habremos puesto una lámina de papel sulfurizado. Los dejamos crecer.
Al día siguiente los croissants habrán aumentado considerablemente de tamaño. Es el momento de hornearlos. Para ello, los pincelamos previamente con huevo batido, lo que hará que éstos adquieran ese color tostado tan característico.
Los horneamos 15 minutos aproximadamente, con el horno precalentado a 180º con turbo arriba y abajo. Cuando introducimos la bandeja mantenemos esa temperatura pero quitamos la resistencia superior. Cuando la parte superior de los croissants comience a dorarse, activamos de nuevo la resistencia superior.
Mientras los croissants se hornean, vamos preparando el almíbar con el que cubriremos los croissants. Para ello, ponemos a calentar en un cazo 100 ml de agua junto a 100g de azúcar. Removemos hasta que se disuelva y apartamos.
Cuando los croissants estén doraditos los sacamos del horno e inmediatamente después los pintamos con el almíbar.
Cuando se hayan enfriado un poco estarán listos para ser devorados.
Et voilá nuestros croissants!!
Bon appétit y ya sabéis.... ¡visitad Francia y aprovechad para probar sus croissants, pains au chocolat, crêpes, macarons, ...., oh la lá!!!!
Gros bisous!
Yolanda
Nuestros croissants están ahora listos para ser enrollados. Si queremos que éstos estén rellenos de chocolate es el momento de colocar en el centro de cada triángulo una bolita de nutella. En mi caso, hice mitad y mitad.
A la hora de enrollar los croissants es recomendable hacer un pequeño corte en el lado sobre el cual vamos a hacer girar la masa y estirar ligeramente el extremo opuesto.
Comenzamos a enrollar.
Dejamos la punta del croissant hacia abajo para evitar que al hornear se abran y giramos los extremos hacia delante.
Si vais a hornear los croissants inmediatamente, ponemos una hoja de papel sulfurizado sobre la bandeja de horno y colocamos nuestros croissants, dejándolos reposar durante al menos 20-30 minutos para que doblen su volumen. Dejaremos suficiente espacio entre ellos para que no se peguen.
Sin embargo, yo recomiendo preparar los croissants el día anterior a su degustación. En tal caso, los colocamos en una bandeja y los introducimos en el congelador.
Por la noche, los sacamos y los colocamos suficientemente separados en la bandeja de horno, sobre la que previamente habremos puesto una lámina de papel sulfurizado. Los dejamos crecer.
Al día siguiente los croissants habrán aumentado considerablemente de tamaño. Es el momento de hornearlos. Para ello, los pincelamos previamente con huevo batido, lo que hará que éstos adquieran ese color tostado tan característico.
Los horneamos 15 minutos aproximadamente, con el horno precalentado a 180º con turbo arriba y abajo. Cuando introducimos la bandeja mantenemos esa temperatura pero quitamos la resistencia superior. Cuando la parte superior de los croissants comience a dorarse, activamos de nuevo la resistencia superior.
Mientras los croissants se hornean, vamos preparando el almíbar con el que cubriremos los croissants. Para ello, ponemos a calentar en un cazo 100 ml de agua junto a 100g de azúcar. Removemos hasta que se disuelva y apartamos.
Cuando los croissants estén doraditos los sacamos del horno e inmediatamente después los pintamos con el almíbar.
Cuando se hayan enfriado un poco estarán listos para ser devorados.
Et voilá nuestros croissants!!
Bon appétit y ya sabéis.... ¡visitad Francia y aprovechad para probar sus croissants, pains au chocolat, crêpes, macarons, ...., oh la lá!!!!
Gros bisous!
Yolanda









