Como
más vale tarde que nunca, aquí estoy frente al ordenador dispuesta a
escribiros. Hoy está siendo un día muy estresante, y pese a las migrañas
con las que me desperté a las seis de la mañana no he tenido más
remedio que pasar el día modelando una figura en pasta de azúcar.
Mientras espero a que la cabeza que acabo de terminar se seque un poco
voy a aprovechar para dejaros esta receta. Si os animáis a hacerla veréis que es muy sencilla, rápida y las galletas quedan deliciosas.
Ingredientes para unas 24 unidades:
- 225 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 350 g de azúcar moreno
- 2 huevos
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 400 g de harina
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas y media de bicarbonato sódico
- 225 gr de pepitas de chocolate
Precalienta el horno a 170ºC.
Pon
la mantequilla y el azúcar en una batidora eléctrica con varillas y
bate hasta que la mezcla quede esponjosa. Utiliza una potencia
media-alta.
Incorpora
los huevos uno a uno, sin dejar de batir y mezclando bien. Ayúdate de
una espátula para rebañar las paredes del cuenco.
Reduce la velocidad de la batidora y añade el extracto de vainilla.
Reserva
unas cuantas pepitas de chocolate para decorar e incorpora el resto.
También puedes usar chocolate negro picado si lo prefieres. Mezcla con
energía para que las pepitas queden bien distribuídas por toda la masa.
Como verás, ésta es muy densa y difícil de manejar.
Si no tienes varias bandejas para hornear es mejor que prepares las galletas poco a poco. Yo disponía de una única bandeja con lo que fui preparando las galletas de seis en seis. Además, es importante que recuerdes dejar espacio entre unas y otras porque durante la cocción éstas se extenderán.
Antes de meterlas en el horno, no olvides decorarlas con las pepitas que habías reservado.
Hornea durante 10 minutos o hasta que las galletas estén doradas por los bordes y bastante planas. Si transcurridos los 10 minutos notas que el centro de las galletas continúa estando un tanto blando, no te preocupes. Es preferible que las saques del horno y que endurezcan en el exterior a que alargues el tiempo de horneado y se tuesten y endurezcan demasiado.




